miércoles, 26 de octubre de 2011

Luces consentidas, poesía de Cristián el Gato.


Y EL GRITO CON QUE GRITO TU NOMBRE DE HEMBRA EN CELO
para Carmen Soriano


Recorro con los dedos este jadeo duro,
esta desazón tensa
que al ser acariciada debía ser mi piel
y no me encuentro
¡estoy tan lejos, Carmen, de este sitio!
Me duele en la poesía la líquida palabra,
el tiempo de mi rabia preñada de mareas que lamen tus confines;
me desuellan el sexo
las horas de tus noches de hacerme tanta ausencia;
me hacen arder el lecho rebeliones
que proclaman tu aliento fundido con mi carne
¡y estoy tan lejos, Carmen, de toda mi locura!

A veces, la tristeza es un enigma
y un orgasmo tras otro no tienen la respuesta
y entonces me convierto en todo garras que arrancan tus vestidos
y tus pechos se elevan al roce de mi aliento de fiera liberada
y tu talle y tu vientre son arte de lujuria
y dejo de mirarte tan suave como diosa, tan lejos como Poeta
y acaso ya no importa mientras rasgo mi piel en sórdidos jirones
rabiando por la hembra que escriba con las uñas
la poesía de su muerte en la espalda feroz de mi deseo.

Mil órbitas suceden de la luna
y el sitio en que no estás se vuelve un mar de instintos implacables
y naufrago sin fin entre un sudor de sábanas que ahogan mi delirio.
Mi cuerpo es maldición de náufrago que muere
por beber tu humedad, al fuego de tus noches,
por dejarte mi lengua tatuada en la memoria,
por conocer tu centro largamente,
erguido en la mitad de tus tormentas.

¡Estoy tan lejos, Carmen, de toda mi locura!

El deseo es un demonio que ríe de mis ganas,
que ríe de la falta de tus piernas en torno a mi cintura,
que ríe de cuánto faltan tus nalgas en mis manos,
que ríe sin piedad de cada larga noche
en que tu vulva me abre ante los labios
paréntesis agónicos de ausencia
mientras la soledad se me derrama en vano del sexo dolorido
y el grito con que grito tu nombre de hembra en celo
se pierde entre las sombras del insomnio.

CRISTIAN EL GATO
Todos los derechos reservados

1 comentario:

  1. QUÉ DECIR, A MIS 2 Y 28 DE LA MADRUGADA...A ESTA HORA NO SE PUEDE MENTIR...QUÉ LUJO SER DESEADA POR ESE HOMBRE!...SUPONGO QUE LUEGO DE ESO UNO PUEDE YA MORIRSE, O HACE FALTA MÁS?, NO CREO. UN POETA QUE LOGRÓ REABRIR MI CAJA DE SORPRESAS, CUANDO YA CREÍA QUE NADA PODÍA SORPRENDERME, NO ES UN TREN PARA DEJAR PASAR............ABRAZOS.

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