domingo, 29 de mayo de 2011

La memoria de las mesas



De madera,
con dos cajones y cuatro ruedas
con el brillo opaco que deja el tiempo
y el polvo que todo torna homogéneo
una mesa, pequeña, la más discreta
calla sus secretos desde hace años
en ese silencioso cementerio
apilada junto a otras tantas
que no soñaron con tener su historia
ni de lejos, porque no fueron…
ni será ninguna otra…
Las otras mesas muertas ignoran
la razón del moho que allí vive
debajo de su tabla
y que un día fue pura vida
peligrosamente derramada
por la pasión de un jefe ya gastado
y su insolvente secretaria…
Entre agendas, faxes y cuadernos,
órdenes nerviosamente programadas
que no llegaban nunca a la bandeja
pues debajo de aquella mesa
no era ella secretaria
era sólo voz y viento
gruta sedienta
agua…
Se atrasaban las tareas y la paga
porque de aquel amor por su jefe
no encontraba mejor salario
que unos restos tibios de escarcha
dibujando formas en el dorso de aquella tabla
que sobre su cabeza del resto la ocultaba
pero del resto, a ella, todo se lo enseñaba…
Ahora que ya no están ni él ni ella
porque el uno al otro se olvidaron
sólo aquella mesa conserva el misterio
de  un amor que parecía como todos
pero sin serlo
fue algo tan bello
que no ha podido enterrarse con la mesa
la insondable magia de aquellos besos
ni la ganancia de aquella empresa
que sólo supo obtener ingresos
del amor que tenía por su jefe
aquella insolvente secretaria
y sus entregas bajo la mesa…

Carmen Soriano
Todos los derechos reservados

6 comentarios:

  1. Ay!! Amiga mía, si las mesas hablaran...pena que como la que describes hay demasiadas :((

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  2. cierto Cj de mi alma, pero algunas sonríen a saberse del recuerdo, mientras duró fue bello.. gracias por acompañarme en esta ruta!

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  3. ..toda empresa quebrada por los brazos, forzosamente ha de perder las patas, pero se hizo siempre de las mesas fuertes que han quedado por esos sortilegios baldadas al olvido, buenos fuegos...Chimeneas de pobres calentaron y pasaron inviernos harto largos,quemando en sus fogones esos palos que llegados sin nombre en ambos lados, le dieron otra vez fuego al amor, en las lenguas de fuego de un fogón... bella entrega, Carmen..

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  4. Cuando el jefe deja de lado su liderazgo empresarial y es sometido bajo el embrujo pasional de su peculiar secretaria; no solo pone en riesgo su misiòn empresarial sino que sus decisiones quedan supeditadas al vaho de unas entrepiernas femeninas y cuestionado o enaltecido, por el rasero de un trasero en condiciòn subalterna..., Una de dos, o la empresa està muy boyante y queda tiempo de sobra para estos menesteres, o la secretaria es la dueña de la empresa. Gracias querida. Un beso como secretario privado.

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  5. Mi querido Jose Ignacio, debió ser la mesa fuerte si resistió tanto, o acaso era que tenía ruedas y podía deslizarse ampliamente por el espacio... la próxima vez que arroje un palo al fuego me preguntaré de que pudo ser testigo, tal vez lo salve... besos.

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  6. Mi Fabio bendito yo es que en mis tiempos solo era contable y es cierto que había más beneficios en las empresas sin servicio de secretaría, pero también estaban mucho más serios y menos afables que las que contaban con mayores pérdida... besazos amigo mío, de tu nómina no me hago cargo, jaja!

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