martes, 17 de mayo de 2011

Cuando el techo me mira



A veces parece que me impone
esa amplia, profunda mirada
que nada ve, disimula
falta tiempo y sobra distancia
para que tu lengua me radiografiara
sobre esta dura y fría chapa
que empieza ahora a doblegarse
bajo el calor de mi espalda
y no dejas de mirar sin ver nada
sin saber cómo se disparan
los recuerdos cervicales
que mantengo como puedo a raya
mientras grito tu nombre al techo
que tampoco me ve ni sabe nada
pero todo el tiempo me mira
cuando son mis uñas tus palabras
y sin verte te miro
en lo más profundo de mi alma…
entonces puede que aciertes
a ver alguna lágrima
mientras sin rojo me desangro
en el mismo origen de la vida
por este amor tan extraño
en el que tú me miras sin ver nada
y yo a falta de ti
me como los bordes de las sábanas…
(Abril 2011)

Carmen Soriano
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2 comentarios:

  1. No te me sientas perdida
    En el mar de tu cuarto
    Ese cubículo tiene mi aroma
    En pliegues desordenados
    te fueron llegando
    no mires la distancia, porque no existe
    te palpo, te siento
    el desgarro del silencio nos habla…
    Bsts Carmen, radiografiaré el espacio –tiempo.

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  2. Pues sea así Santiago y no haya fractura visible a los rayos x expuesta, ni siquiera esguince mal avenido si tan bien me sientes y tan bien a mi me sienta, gracias siempre desde la primera a la última fibra!

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